Te imaginas tener 92 años y que el hijo de tu nieto te pregunte. Epa abuelito, ¿que tal ha sido tu vida. Que me puedes contar?
- Quizá la mayoría no tengamos la oportunidad de escuchar estas preguntas en estas condiciones, pero que de los que sí. Que nos gustaría poder responder de manera sincera.
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